Mapa de consumo y producción transmedia: Hoy soy lo que soy gracias a esto.

El uso de las narrativas transmedia ha transformado completamente la manera en que comunico en mi carrera política. Como comunicadora, integrar estas herramientas se ha vuelto esencial para el relacionamiento público. Al manejar redes sociales de manera efectiva, logré visibilizarme, lo que me abrió las puertas a participar en debates y entrevistas que luego se replicaron en medios masivos. A su vez, estos contenidos regresaban a mis redes, generando un ciclo de amplificación que me ha permitido llegar a una audiencia mucho más amplia y diversa.

El consumo fragmentado de medios, reflejado en mi análisis de consumo y producción transmedia (donde en amarillo marco lo que consumo y en azul lo que produzco), muestra cómo las personas ya no se limitan a una sola plataforma para acceder a contenidos. Hoy en día, una historia puede ser consumida en YouTube, debatida en Twitter, y expandida en Instagram, lo que crea una experiencia más rica e interactiva. Esto me ha obligado a desarrollar nuevas competencias para adaptarme a la convergencia de medios, y dejar atrás lo que Carlos Scolari denomina el "analfabetismo transmedia", que hace referencia a la falta de habilidades para manejar esta complejidad.

Como parte de este proceso de aprendizaje, he desarrollado capacidades para gestionar y crear contenido audiovisual, coordinar estrategias en redes sociales, e incluso gestionar mi propia identidad y emociones en el entorno digital. Todo esto ha sido clave para poder conectar con una audiencia moderna, que no consume medios de manera lineal, sino que lo hace de manera fragmentada, en múltiples formatos y a través de diversas plataformas.

En mi experiencia, ya no basta con tener presencia en un solo medio; es fundamental poder entrelazar varios canales de comunicación, adaptando el mensaje a las características específicas de cada uno. En política, esto implica contar una historia que se adapte al formato de una entrevista televisiva, pero que también pueda traducirse en un video corto para Instagram o TikTok, y posteriormente en un artículo para un blog. Este enfoque transmedia me ha permitido generar un mayor impacto y mantener una relación constante y dinámica con mi audiencia.

El poder de las narrativas transmedia no solo reside en contar historias más efectivas, sino en crear experiencias inmersivas que permiten a las personas participar activamente. He aprendido que la narrativa política fluye mejor cuando se utiliza una estrategia transmedia, permitiendo que cada medio refuerce al otro y que la audiencia participe en la construcción de la historia. Al final, este enfoque no solo me ha ayudado a dejar de ser una "analfabeta transmedia", sino que me ha brindado las herramientas necesarias para seguir avanzando y creciendo en mi carrera política.

Los transmedia hace que los hilos sueltos se conecten y se tejas hasta dar forma y sentido, por ejemplo:  manejar redes sociales logró que me visualizara más para que me invitaran a debates y entrevistas y estas se replicaban en grandes medios que después yo replicaba en mis redes sociales y reforzaban mis mensajes con cierta credibilidad que te respalda al aparecer en esos grandes medios y entonces ese contenido después lo pautaba.

Comentarios

Entradas populares