Explorando las narrativas expandidas: reflexiones y aprendizajes


Los fantasmas de mi soledad


Trabajar en narrativas expandidas a distancia ha sido un desafío que nos obligó a replantear nuestras dinámicas y aprovechar herramientas digitales. Coincidir en tiempos no siempre fue sencillo, por lo que la planeación se volvió crucial. Establecimos reuniones virtuales, utilizamos Google Meet para conectarnos y compartir pantalla, y partimos de un material base que sirviera como punto de partida común. A partir de ahí, elaboramos una propuesta escrita y asignamos un orden claro para trabajar a varias manos, garantizando coherencia en el relato, una técnica que también aplicamos en la producción sonora.

El relato sonoro requirió una estructura definida: preproducción, producción y posproducción. Durante la preproducción, cada detalle debía quedar planeado con precisión, especialmente en proyectos colaborativos, donde es esencial que haya un líder organizador y una persona encargada exclusivamente de la posproducción, ya que editar entre varios puede comprometer el resultado. Para suplir herramientas como Audacity, usamos Soundtrap, lo que nos permitió mantener la calidad técnica pese a la distancia.

Este proceso nos enseñó la importancia de escribir colectivamente: escuchar a los demás, llegar a acuerdos y aprender de las perspectivas diversas. La suma de nuestras voces y enfoques enriqueció el resultado, tanto en los textos como en los ambientes sonoros. Cuidamos cada detalle: los ruidos ambientales, las transiciones que sugieren saltos temporales, e incluso los tonos de voz que transportan al oyente y le generan una inmersión completa.

Crear narrativas expandidas no solo fue un ejercicio técnico, sino también un aprendizaje sobre el trabajo en equipo, la adaptación tecnológica y la exploración creativa para construir relatos que conecten desde lo sonoro y lo visual, llevándonos a nuevos territorios narrativos.







Comentarios

Entradas populares