La Narrativa Transmedia y el Desafío de la Escritura Fragmentada: Un Análisis de Cultura Popular, Influencia y Política



Vivimos inmersos en un ecosistema cultural donde las historias ya no se cuentan en un solo medio. Esta "narrativa transmedia" no es solo una estrategia comercial, sino una forma de narrar que refleja nuestra fragmentada realidad cotidiana. Las lecturas que he realizado, como las de Henry Jenkins, nos muestran cómo esta nueva forma de narración está transformando desde grandes franquicias como Harry Potter, Star Wars o Matrix hasta el universo de los influencers y figuras políticas. El reto, sin embargo, es mantener la coherencia y profundidad en un mundo donde cada plataforma aporta solo una parte de la historia.

En la era digital, la narrativa ha dejado de ser lineal, estática o exclusiva de un solo medio. Hoy, las historias se cuentan a través de una convergencia de plataformas, donde cada pieza de contenido no solo expande el universo de un relato, sino que también fragmenta su recepción. Esta es la esencia de lo que Henry Jenkins llamó narrativa transmedia, un fenómeno que plantea oportunidades y retos creativos. Pero, ¿cómo afecta esta forma de narrar a nuestra experiencia cotidiana y a la integridad de las historias?

En la era digital, la narrativa transmedia ha permeado cada aspecto de la vida cotidiana, desde el entretenimiento y la política hasta la cultura pop. Las historias ya no se cuentan en un solo formato ni están confinadas a una sola plataforma; por el contrario, se despliegan a través de diversos medios, lo que permite a los consumidores participar activamente en la expansión del relato. Sin embargo, la escritura fragmentada que caracteriza este fenómeno plantea un desafío importante: ¿cómo mantener la coherencia y profundidad en medio de una cultura que se alimenta de fragmentos de contenido?

En contraste, algunos autores más críticos como Enrique Vila-Matas o Mario Vargas Llosa han advertido sobre el impacto negativo de estas nuevas formas narrativas en la profundidad y complejidad del pensamiento. Para ellos, la inmediatez de lo transmedia y su constante fragmentación diluyen la capacidad de reflexión. Vargas Llosa llegó a declarar que esta forma de expresión es una amenaza para la “civilización escritural”, una sentencia que cuestiona si estas nuevas formas narrativas realmente nos enriquecen o solo nos entretienen superficialmente.

Enrique Vila-Matas critica las nuevas formas narrativas digitales, como los tuits y publicaciones breves, por su inmediatez y fragmentación, argumentando que atentan contra la complejidad del pensamiento y la integridad del lenguaje. Según Vila-Matas, "los tuits son atentados contra la complejidad del mundo que pretenden leer (...). Cuando las palabras pierden su integridad, también lo hacen las ideas que expresan"​. En su visión, este fenómeno digital diluye la capacidad de reflexión y, al debilitar el lenguaje, afecta la profundidad de las ideas y deshumaniza a la sociedad.

Fragmentación y convergencia: del entretenimiento a la política

El concepto de narrativa transmedia, propuesto por Henry Jenkins, se refiere a cómo una historia se expande a través de múltiples medios, donde cada plataforma aporta algo único a la experiencia narrativa (Enfoco 49). Esto lo vemos claramente en franquicias como Harry Potter, Star Wars y Matrix, pero también ha invadido otros ámbitos, como el de los influencers y la política.



Un ejemplo claro es Daniel Samper Ospina, quien ha convertido su sátira política en un fenómeno transmedia. Su alter ego "Hola Soy Danny" no solo se desarrolla en YouTube, sino también en libros, funciones de teatro y hasta un juego de mesa. Aquí, Samper aprovecha la capacidad de cada medio para atraer audiencias y profundizar su mensaje satírico​. A su vez, Juanpis González, creado por Alejandro Riaño, ha logrado expandir su personaje a través de redes sociales, teatro, series y películas, evidenciando cómo la narrativa transmedia permite a un personaje ficticio moverse entre formatos con éxito​. Pero la pregunta persiste: ¿esta diversificación enriquece el contenido o lo convierte en un producto más del mercado del entretenimiento?



El fenómeno de la narrativa transmedia también se observa en la industria del entretenimiento infantil. Disney, con películas como Las locuras del emperador  no se limitó a sus series televisivas, sino que expandió su universo a videojuegos, películas de otros personajes y productos de merchandising. Incluso figuras como Hannah Montana (Miley Cyrus) se convirtieron en fenómenos transmedia: de la televisión al cine, a los videojuegos, conciertos y productos derivados, creando una experiencia inmersiva y rentable​. Sin embargo, esto nos lleva a reflexionar: ¿hasta qué punto estos fenómenos están impulsados por el deseo de crear experiencias narrativas enriquecedoras o por la necesidad de comercializar cada aspecto de la cultura popular?

Link de Plataforma de videojuegos de Disney: https://disneynow.com/all-games

La narrativa transmedia en la política: Michelle Obama, Donald Trump y Gustavo Petro


 

El impacto de la narrativa transmedia no se limita al entretenimiento. En la política, ha transformado la manera en que los líderes construyen su imagen pública y se conectan con sus seguidores. Michelle Obama, con su libro Becoming, ha llevado su narrativa personal a las redes sociales, a documentales de Netflix y a entrevistas en televisión. Este despliegue de contenido permite que los diferentes aspectos de su historia personal y política se adapten a las necesidades de cada plataforma​. Michelle no solo comparte su relato, sino que lo adapta según el medio, generando un diálogo constante con su audiencia.



Otro ejemplo es el de Donald Trump, cuya carrera política ha estado marcada por su presencia mediática. Trump ha sabido utilizar las redes sociales como X (antes Twitter), medios tradicionales, libros y entrevistas para construir su narrativa política. Su libro The Art of the Deal no solo fue un best-seller, sino que ayudó a cimentar la imagen de Trump como un empresario exitoso, quien incluso apareció en el programa Shark Tank en 2009 fungiendo como in inversionista invitado y los emprendedores invitados interactuaron con él, algo que luego utilizó para lanzar su carrera presidencial. Más recientemente, Melania Trump, con su libro My Body, My Choice, ha seguido esta estrategia, usando las redes y entrevistas para amplificar su mensaje​.

En Colombia, Gustavo Petro y Iván Duque también han aprovechado el potencial de la narrativa transmedia. Durante la pandemia, Duque presentó un programa de televisión en el que hablaba directamente con los ciudadanos, mientras que Petro ha utilizado X para generar conversaciones y debates sobre sus políticas. Ambos han publicado libros y, de esta manera, han logrado conectar con sus seguidores desde diferentes plataformas, integrando su discurso político en una narrativa transmedia que permite que los ciudadanos participen activamente. La fragmentación en estos casos puede ser una ventaja, ya que permite a los políticos adaptar su mensaje según el medio y la audiencia. Pero también plantea una cuestión crítica: ¿estamos ante una mayor transparencia o una estrategia calculada para controlar la narrativa?

La coolture y la comercialización de la narrativa transmedia



El análisis de Omar Rincón en su obra La Coolture nos invita a reflexionar sobre cómo las narrativas transmedia a menudo se alinean con una cultura superficial y comercial, donde lo cool y lo pop son los valores dominantes (La Coolture, Revista Anfibia, 2015) En este contexto, figuras como las Kardashians se convierten en los ejemplos perfectos de la narrativa transmedia llevada al extremo. Las Kardashian no solo tienen su reality show, sino que han lanzado líneas de ropa, productos de belleza, aplicaciones móviles, y mantienen una constante interacción en redes sociales. Su narrativa no es simplemente la de una familia, sino la de un imperio mediático que utiliza la fragmentación y expansión de su imagen para mantenerse relevantes y comerciales.

Rincón nos advierte sobre el peligro de que estas narrativas transmedia, aunque atractivas y virales, pueden diluir el significado profundo de los relatos. En lugar de generar reflexión crítica, se convierten en productos listos para el consumo masivo. Esta "coolture" de la viralidad genera una paradoja: las historias fragmentadas que consumimos a través de múltiples plataformas pueden ofrecer una experiencia inmersiva, pero también pueden reducirse a fragmentos inconexos que no invitan a una reflexión más profunda.

Conclusión: La narrativa transmedia y el futuro de la escritura fragmentada

La narrativa transmedia ha transformado la manera en que consumimos y contamos historias, tanto en el entretenimiento como en la política. Figuras como Daniel Samper Ospina, Juanpis González, Michelle Obama y las Kardashian nos muestran cómo es posible utilizar múltiples plataformas para expandir un relato, pero también nos invitan a preguntarnos si esta fragmentación contribuye a una mayor profundidad o si simplemente comercializa cada aspecto de la narrativa. El reto de la escritura fragmentada en la narrativa transmedia es mantener la coherencia y profundidad en un mundo que prioriza lo inmediato y lo viral.

La narrativa transmedia plantea un reto interesante: si bien nos permite explorar historias desde múltiples ángulos, también corre el riesgo de fragmentar el contenido en exceso, sacrificando la coherencia y la profundidad. En la era de la coolture, donde lo viral y lo superficial dominan el panorama mediático, es esencial reflexionar sobre el impacto de estas nuevas formas de narrar en nuestra capacidad de pensar críticamente.

Para cerrar esta reflexión, la pregunta sigue siendo: ¿cómo podemos aprovechar el potencial de la narrativa transmedia sin caer en la trampa de la superficialidad? Tal vez la clave esté en encontrar un equilibrio entre la fragmentación y la cohesión, entre la creatividad y el consumo masivo, entre la profundidad y la inmediatez. 

Fuentes consultadas:

  • Jenkins, Henry. Convergence Culture: Where Old and New Media Collide. New York University Press, 2006.
  • Barthes, Roland. Roland Barthes by Roland Barthes. Hill and Wang, 1977.
  • Rincón, Omar. La Coolture. Revista Anfibia, 2024.
  • Granés, Carlos. El puño invisible. Taurus, 2011.
  • Vargas Llosa, Mario. Entrevista en Buenos Aires, 
  • Rincón, Ó. (2015). La cultura digital: contar, generar experiencia y entretener. La Revista Enfoco, 8(2), páginas.

  • Scolari, C. (2015). ¿Qué son las narrativas transmedia? La Revista Enfoco, 8(2), páginas.

  • Medina, R. E. (2015). Transmedia, territorio para la no ficción. La Revista Enfoco, 8(2), páginas.

  • Vila-Matas, E. (2012). Aire de Dylan. Seix Barral.

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